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Mensaje del Dr. Luis Ernesto Derbez Bautista
Rector de la Universidad de las Américas Puebla
Sexagésima Octava Ceremonia de Graduación
9 de junio de 2012


Muy buenos días. A nombre de la comunidad UDLAP, doy la bienvenida a todos los que hoy se reúnen en esta universidad para celebrar la 68ª Ceremonia de Graduación de nuestra institución. Hoy entregamos 1105 profesionistas a la sociedad, estudiantes que acreditaron los requisitos para obtener un grado académico ante nuestra facultad. A todos ellos, y a sus familias, los felicito y los reconozco por su tesón para llegar a este momento.

A diferencia de otras generaciones, a ustedes les ha tocado egresar en tiempos interesantes. Su integración al mundo profesional ocurre en una época en la que ciertos eventos internacionales nos sacuden, demostrando qué pequeño es el mundo en que vivimos, qué fácilmente modifican nuestro destino decisiones tomadas en otras partes del mismo, y qué difícil es poder actuar correctamente cuando no entendemos la historia y la cultura de otras sociedades. Responder a estos eventos con enojo, frustración o decepción se ha convertido en la norma de comportamiento de muchas personas; pero, actuar bajo el influjo de estas emociones impide lograr soluciones que mejoren la vida propia y  la de nuestro país.  

Los egresados de otras universidades pueden darse el lujo de reaccionar de  manera negativa. Ustedes están obligados a ser mejores que ellos. Están llamados a recordar que el enojo, la frustración y la decepción son sentimientos que se presentan frecuentemente en nosotros pero que, responder a ellos sin control, resulta en acciones que destruyen nuestras vidas. Por el contrario, canalizados correctamente nos nutren de pasión, esa pasión con la que debemos vivir nuestras vidas para hacer el bien. Si logran encausar estos sentimientos hacia acciones positivas, sus resultados marcarán una diferencia para ustedes mismos, para sus seres queridos y para la comunidad en la que radican. 

Si logran conducir estas emociones hacia la búsqueda de la verdad y del bienestar de sus semejantes, la pasión con la que vivirán sus vidas definirá el que al final de su existencia sean considerados como uno más entre la multitud que no deja huella en el mundo, o como ejemplo a seguir por otros miembros de su comunidad. Mi esperanza es que todos ustedes, a quienes hoy entregamos a la sociedad como la generación 2012 de la Universidad de las Américas Puebla, sean una generación de profesionistas en la que cada persona que la integra sepa, al despertar cada mañana, canalizar su pasión hacia acciones positivas que determinen un futuro mejor para México y sus habitantes. 

El camino que iniciaron el día de su ingreso en la universidad se verá recompensado en unos momentos más cuando se les confiera oficialmente el grado al que se han hecho acreedores por todo su esfuerzo. En ese momento, se transformarán de estudiantes UDLAP en egresados UDLAP, siendo parte del selecto círculo que, en 68 años, solo ha abierto sus puertas a 26,000 personas.  Al integrarse a esta comunidad de egresados UDLAP, lo harán con todos los “derechos y privilegios” que les garantiza su título profesional. Simultáneamente, esos “derechos y privilegios” les traerán aparejada la responsabilidad de hacer uso del conocimiento y habilidades que han obtenido para el beneficio de otros con quienes compartirán su vida profesional. Los conmino a seguir el ejemplo de quienes les han precedido: convertirse en mujeres y hombres que enaltezcan el nombre de su universidad ante la sociedad.

Como egresados UDLAP, hoy se unen a una comunidad que durante 68 años ha dado respuesta a los retos que ha enfrentado, guiándose por tres principios: la verdad, el conocimiento y la tolerancia. Deseo que, como sus predecesores, ustedes también hagan uso de esos principios para lograr que nuestro mundo se transforme en pos de una vida mejor para las generaciones futuras.

No olviden al así hacerlo que esta es su casa y que, en ella, siempre los recibiremos con los brazos abiertos y una sonrisa en el rostro. 

¡Felicidades una vez más!


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