Contacto  Directorio Intranet Sitios A-Z
Búsqueda

Mensaje del Dr. Luis Ernesto Derbez Bautista
Rector de la Universidad de las Américas Puebla
Sexagésima Novena Ceremonia de Graduación
8 de junio de 2013


Bienvenidos a esta 69ª Ceremonia de Graduación de la Universidad de las Américas Puebla.  Hoy es un día de felicidad para todos quienes reciben su grado académico, así como también lo es para sus familiares. Por ello agradezco a nombre de la comunidad UDLAP que nos permitan celebrar a su lado este gran acontecimiento. 

Uno de los críticos de arte más conocidos en la época victoriana, John Ruskin, decía que: “educar a una persona no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía”La persona que hoy recibe su grado académico no existía al inicio de sus estudios universitarios, es el resultado de la transformación paulatina que ha sufrido cada uno de ustedes a lo largo de sus años transcurridos en la universidad.

La persona que hoy egresa, representa la transformación en nuestras aulas universitarias de aquellos jóvenes que enfrentaban el inicio de sus estudios universitarios con inseguridad, en estos adultos que hoy salen de nuestra institución capacitados para enfrentar el resto de sus vidas con honradez en su actuar, ética personal y competencia profesional.

Esa persona que hoy son ustedes, enfrenta a partir de este día un nuevo camino. A partir de hoy el mundo será su salón de clase, sus labores profesionales el vehículo para aprender y mejorar su capacidad profesional, y los retos que la vida les presente, los exámenes que deberán afrontar con tranquilidad y fe en sí mismos para vivir exitosamente sus vidas. En este nuevo salón de clase, la persona que serán evolucionará cada día a través de las experiencias que la vida les proporcione y la manera como ustedes respondan a las mismas.

Afrontar con éxito este nuevo recorrido les exigirá actuar siempre bajo dos principios: Primero, no tener miedo a equivocarse, utilizando sus errores para elevar el nivel de sus habilidades profesionales y personales. Segundo, mantener como la guía de todas sus acciones aquellos valores inculcados por nuestra universidad: honestidad, transparencia, solidaridad y amor a la sabiduría.  Estos valores serán la guía para responder cotidianamente las tres preguntas que siempre les acompañarán: ¿qué es lo importante para mí?, ¿qué quiero de la vida? y ¿cómo debo actuar para respetarme?
En el México de hoy, mantener estos valores como su guía será difícil. Nuestra sociedad ha caído en la trampa de considerar que los valores son parte de los bienes que están sujetos a compra/venta en los mercados comerciales o políticos en que nos toca actuar.

Hoy le damos más importancia al éxito económico, que al comportamiento correcto en el mundo de los negocios; más importancia a ganar una elección, que a gobernar con transparencia y por el bien de la sociedad; más relevancia a la pretensión de saber, que a la búsqueda de la sabiduría a través del estudio permanente.

Nuestra sociedad ha caído en la trampa de aceptar que conceptos como: honestidad, transparencia, responsabilidad y solidaridad, que les hemos inculcado a lo largo de su estancia en nuestra universidad, se aplican de manera diferente según el estatus social, político o económico de la persona de quien estemos hablando.  Frases como: “ser medio honesto" y "el que no transa no avanza", son utilizadas para reducir los valores que ustedes han adquirido, a la irrelevancia. 

Por ello, la respuesta cotidiana que den a las preguntas: ¿qué es lo importante para mí?, ¿qué quiero de la vida? y ¿cómo debo actuar para respetarme? no puede estar anclada en una falsa definición aceptada por una mal denominada cultura de la tolerancia, sino en aquellos principios que a lo largo de sus estudios en esta universidad les han sido inculcados: el amor a la honestidad, a la transparencia, a la solidaridad y a la sabiduría.

Les deseo que al dejar nuestro campus e iniciar su vida profesional, sean estos valores los que siempre rijan sus respuestas, a fin de que la persona que siempre sean, enorgullezca a sus familias, a su universidad y a México.  
¡Muchas gracias!


Descargar discurso del rector en PDF »