Universidad de las Américas Puebla
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Discurso pronunciado por el Dr. Luis Ernesto Derbez Bautista

Tercera Ceremonia de Investidura como Rector
San Andrés Cholula, Puebla, a 12 de abril de 2018


Introducción

Hoy inicio un tercer mandato como rector de la universidad que concluirá el mes de junio de 2023. Agradezco la recomendación del Comité de Evaluación del rector, parte del Consejo Empresarial de la institución, que hizo esto posible, así como la ratificación de esta recomendación por los miembros del Patronato de la Fundación Universidad de las Américas Puebla en su sesión del 21 de marzo de este año 2018.

Al aceptar un tercer periodo como rector de la UDLAP, expreso a todos y cada uno de los miembros de la comunidad universitaria –facultad, empleados administrativos, estudiantes, empresarios y miembros del Patronato– la confianza depositada en mí. Inicio este periodo comunicándoles que será el último como Rector de esta maravillosa institución, por lo que desde este momento dejo en claro que al inicio del año académico 2022-2023, el Consejo Empresarial de la universidad deberá instalar un comité de búsqueda de rector, a fin de que un sucesor sea seleccionado de acuerdo al proceso de selección establecido en el estatuto de la universidad.

En los diez años al frente de esta universidad, el trabajo conjunto de la comunidad UDLAP ha permitido consolidar nuestra calidad académica al punto en que hoy atraemos a miles de jóvenes a realizar estudios de educación superior. Nuestra calidad académica está avalada por rankings como el del periódico El Universal, según el cual somos la mejor universidad privada del país. Más importante aún, este trabajo conjunto nos ha permitido lograr una estabilidad financiera para operar con total tranquilidad, al tiempo que hacemos inversiones récords en mejoras que apoyan nuestro progreso académico. De igual forma, gracias al trabajo de todos y cada uno de los miembros de esta comunidad universitaria, nuestros egresados son reconocidos año tras año entre las treinta promesas de nuestro país por la revista Expansión. Asimismo, nuestra vocación de servicio social fue ratificada por la respuesta que la comunidad UDLAP demostró ante el desastre provocado por el mayor terremoto que afectara a nuestra nación desde el año 1985.

En el plan estratégico 2013-2018, definimos que estos años serían de consolidación de la calidad académica de la universidad. Con este propósito especificamos cuatro pilares para lograr este cometido:

  1. Crear una planta académica con un número creciente de profesores que contaran con la mejor preparación académica y experiencia profesional e internacional de cualquier universidad en México.
  2. Acreditar nacional e internacionalmente, tanto a la institución de manera global, como a programas académicos de manera individual.
  3. Mantener facilidades académicas que permitieran educar a nuestros alumnos con tecnología educativa de última generación, y
  4. Garantizar que todos nuestros programas académicos estuvieran sustentados por una metodología educativa basada en enseñanza actualizada y personalizada.

Los resultados de esta estrategia son alentadores.

La planta académica de la universidad aumentó de 553 profesores en 2013 a 645 al iniciar 2018. Bajo un riguroso proceso de selección que responde a los estándares establecidos por nuestras acreditadoras internacionales, más del 96% de nuestros profesores cuenta con estudios de posgrado y el 60% cuenta con el grado terminal doctoral obtenido en universidades de prestigio internacional. De quienes ejercen la labor docente de tiempo completo, el 98% cuentan con estudios de posgrado, el 75% con grado doctoral y el 32% pertenece al Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (CONACYT).

Tres programas para el fortalecimiento académico de nuestra facultad fueron implementados en este segundo periodo de mi administración. El primero fue el Programa de movilidad docente, mediante el cual profesores de tiempo completo realizan estancias de entre cinco y siete meses de duración en universidades de prestigio internacional tales como Cambridge University en el Reino Unido, Rice University en Estados Unidos, Kiel University of Applied Sciences en Alemania, Bergen University en Noruega, Dublin City University en Irlanda, o Shangai University en China, por mencionar algunas dentro del programa. Como resultado de estos acuerdos de movilidad de profesores, varios de nuestros académicos hoy cuentan con nombramientos como profesores adscritos en algunas de estas instituciones.

De igual forma, hemos logrado diseñar programas de investigación conjunta entre miembros de nuestra facultad y de las facultades de las universidades participantes en el programa.

El segundo es el Programa de profesores visitantes iniciado en 2016 y mediante el cual hemos logrado hasta el momento que 31 profesores pertenecientes al claustro académico de universidades como Cambridge University, University College of London y University of Nottingham de Inglaterra; Université Jean Moulin de Lyon, Francia, Universidad Complutense de Madrid, España, y Dublin City University de Irlanda impartan cátedra en nuestro campus por un periodo semestral, durante el cual, se integran a nuestra planta académica enriqueciendo la preparación de nuestros estudiantes. Este programa nos ha permitido consolidar la presencia de profesores extranjeros en nuestra facultad y enriquecer engrandecer nuestra oferta académica en idioma inglés en todas las licenciaturas de la universidad. El objetivo final del programa es lograr la presencia constante de veinte profesores visitantes durante cada semestre.

El tercero es el Programa de actualización docente, a través del cual se ofrecen cursos anuales para el alto desempeño docente que contienen actualización en el uso de tecnología educativa de punta y el desarrollo de habilidades pedagógicas para nuestra facultad. Como ejemplo de estos cursos, a partir de 2016 se diseñó y operó un programa de capacitación docente en modalidad presencial y a distancia sobre el uso didáctico de la plataforma Blackboard, mejorando las habilidades de los participantes en el uso de técnicas de enseñanza y de tecnología educativa de vanguardia, apuntalando así la calidad docente de nuestra facultad.

El incremento hasta un 32% de profesores de tiempo completo acreditados como parte del Sistema Nacional de Investigación (SNI) muestra el interés de la universidad por producir conocimiento científico y tecnológico. Más de 140 proyectos de investigación vigentes han recibido apoyo, tanto de fondos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, como de fuentes empresariales tales como Alltech, Dow Chemical e IDESA.

Mientras se logra el objetivo de obtener al 100% financiamiento externo para de proyectos de investigación en la universidad, hemos financiado –con recursos propios– más de 540 proyectos de investigación que han logrado que más del 40% de nuestros profesores de tiempo completo hayan realizado labores de investigación.

Destaco que entre los proyectos mencionados 43 apoyan directamente investigaciones de nuestros programas doctorales que sólo cuentan con estudiantes de tiempo completo haciéndonos una universidad distinta a las demás. Como resultado de este apoyo, la facultad y los estudiantes de los seis doctorados de nuestra universidad han obtenido hasta el momento seis patentes ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Acreditarse a nivel nacional e internacional como institución y hacerlo también por programa académico, permite garantizar que la universidad cumple con los más altos estándares de calidad académica, tanto nacionales como internacionales. Por primera ocasión en su historia, la UDLAP obtuvo su acreditación institucional ante la Southern Association of Colleges and Schools, Commission on Colleges (SACSCOC) para el periodo 2015-2025 sin ninguna observación. Nuestros indicadores académicos: profesor de tiempo completo por estudiante de tiempo completo, número de estudiantes por sección académica, tasa de graduación en 4 y 6 años, retención estudiantil general y de estudiantes de primer ingreso, uso de tecnología educativa en el proceso de enseñanza/aprendizaje y catedráticos reconocidos como investigadores de calidad; así como nuestros indicadores de eficiencia administrativa y financiera por estudiante, corroboraron ante ese organismo acreditador que la UDLAP tiene hoy métricas que le permitirían quedar clasificada entre el sitio 150 y 250 de las casi tres mil universidades que otorgan grados académicos en los Estados Unidos de América.

En el marco de la LXXI Asamblea General Ordinaria de la Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES), la Universidad de las Américas Puebla recibió la acreditación «lisa y llana», sin ninguna observación, de parte de esa organización acreditadora en reconocimiento a nuestra excelencia académica y el nivel de calidad de la institución. Asimismo, durante este periodo se acreditaron al 100% los programas de licenciatura susceptibles de acreditación ante entidades oficiales de acreditación nacional agrupadas ya sea en el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES) o en los Comités Interinstitucionales para Evaluación de la Educación Superior (CIEES).

Enfatizando nuestro compromiso con la calidad académica, iniciamos la acreditación internacional de nuestros programas de licenciatura y posgrado. La Licenciatura en Ingeniería de Alimentos cuenta con la acreditación internacional ante el Institute of Food Technologists, (IFT) y los programas de Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Civil e Ingeniería Mecatrónica han sido acreditados por el Accreditation Board for Engineering and Technology (ABET) de los Estados Unidos. En enero de este año, ABET realizó la visita que finalizó el proceso de acreditación de otros dos programas: Licenciatura en Ingeniería Química y Licenciatura en Ingeniería en Alimentos. El dictamen preliminar, resultado de esa visita, nos permite prever que ambas licenciaturas serán acreditadas en otoño de 2018. De ocurrir esto último, a partir de esta fecha contaremos con la mitad de los programas de la Escuela de Ingeniería acreditados bajo estándares internacionales.

Un esfuerzo similar ha sido iniciado por la Escuela de Negocios y Economía ante la Association to Advance Collegiate Schools of Business (AACSB). Este organismo acreditador ha dado luz verde al documento de autoevaluación enviado en octubre de 2017 por nuestra facultad, lo cual nos permitió continuar el proceso de acreditación de todos los programas académicos de negocios y finanzas de la universidad, esperando obtener una respuesta aprobatoria ante este organismo internacional dentro de un plazo de 18 meses a partir de la fecha de recepción de la aprobación de nuestro autoestudio recibida en enero de 2018.

En 2013 la UDLAP participó por primera vez en el proceso de auditoría institucional que realiza QS Stars, la acreditadora internacional con sede en el Reino Unido de la Gran Bretaña. Trabajando con auditores de dicha organización logramos en 2017 la clasificación «5 estrellas», resultado que nos permite pertenecer a la élite de sólo sesenta universidades en el mundo que cuentan con esta distinción.

Coronando nuestro esfuerzo de acreditación, al inicio de 2018 recibimos el reconocimiento como integrantes del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) en cuatro de nuestros seis programas doctorales. Con orgullo, podemos decir que, de acuerdo a las diferentes clasificadoras universitarias nacionales e internacionales, la UDLAP es reconocida como una de las mejores instituciones de educación superior en México.

Atendiendo a las necesidades expresadas por la comunidad empresarial, invertimos en este periodo un poco más de 400 millones de pesos para asegurar que la UDLAP contara con laboratorios, facilidades computacionales, biblioteca y salones de clase con tecnología educativa de última generación. Los más de 150 laboratorios de ingeniería, ciencias, administración de negocios, finanzas, derecho, psicología y artes y humanidades, cumplen con las exigencias tecnológicas del siglo 21. Nuestros 121 salones de enseñanza, cuentan con la capacidad para impartir clase manteniendo conexión permanente y en tiempo real para utilizar toda la información requerida para que tengan vigencia estas clases e interacción ágil entre los estudiantes y el profesor. Nuestra capacidad de conexión inalámbrica de 2 Gigabytes, permite que nuestros estudiantes y profesores cuenten con acceso permanente a servicios de internet en todo el campus, así como a más de 5,000 periódicos digitales y dos millones de libros en su versión digital de manera inmediata según sea la necesidad de información de cualquier curso o investigación que estén desarrollando. Nuestros colegios residenciales permiten a 1,500 estudiantes vivir en el campus en condiciones de seguridad y comodidad únicas entre universidades, tanto mexicanas como internacionales. Podemos afirmar contundentemente que nuestra infraestructura educativa nos coloca entre la élite de universidades internacionales.

Ochenta y cinco hectáreas de terreno -50 de ellas de área verde- y un poco más de 180 edificios, hacen de nuestro campus uno de los más bellos y funcionales en el país, pero también muy complejo de administrar. Desde el periodo 2008-2013, establecimos una estrategia de inversión basada en la renovación de infraestructura básica, preservación de la mayor extensión de áreas verdes posible y la remodelación y reubicación de espacios académicos, con el fin de ofrecer a nuestra comunidad un campus verde, instalaciones modernas, infraestructura segura y facilidades académicas dotadas de la mejor tecnología. Esta estrategia se mantuvo vigente a lo largo del periodo que hoy termina para los años 2013-2018.

Ejemplos de lo anterior son el programa de corte preventivo y reforestación que nos permite seguir siendo un pulmón de la zona metropolitana de Puebla, el programa de renovación de tuberías subterráneas y sistemas de bajantes pluviales, que ha eliminado el riesgo de inundaciones en el campus, y el programa de protección ambiental mediante el cual equipamos a la universidad con instalaciones eficientes que permiten el reciclamiento de agua y la reducción en el consumo de energía eléctrica.

La renovación constante de nuestras facilidades eléctricas nos permitió instalar nuevas luminarias y modernizar el equipo de distribución eléctrica, con lo cual, a pesar del incremento en el número de estudiantes y empleados de los últimos cinco años, el consumo de energía eléctrica se ha mantenido en niveles cercanos a los registrados al finalizar 2013.

Pertinencia y enseñanza personalizada son las características del modelo educativo UDLAP. Para garantizar la pertinencia, constituimos en cada Escuela, Consejos técnicos encabezados por empresarios o miembros de la sociedad, quienes evalúan los programas académicos de las licenciaturas y sugieren adaptaciones o cambios necesarios para cumplir con las exigencias de habilidades requeridas en las profesiones correspondientes. Como resultado de estas recomendaciones durante este periodo, se actualizaron ante la Secretaría de Educación Pública Federal y Estatal, nuestros programas académicos para dejarlos en sintonía con las necesidades expresadas por los miembros de los respectivos Consejos Consultivos, así como con las recomendaciones derivadas de los procesos de acreditación nacional e internacional. Seguiremos con este programa en los siguientes cinco años.

Para mantener la pertinencia práctica de nuestras licenciaturas, los nuevos programas académicos incluyen cursos específicos denominados «Prácticas en la profesión», los cuales obligan a todos nuestros estudiantes a realizar el equivalente de internados en empresas del sector privado, gubernamentales o de la sociedad civil, a fin de dotarlos con la experiencia práctica exigida en el ejercicio de su actividad profesional. A la fecha, 1,424 estudiantes han realizado dichas prácticas en 561 organizaciones del sector privado empresarial, educativo, de salud, alimenticio, cultural, de comunicación, construcción, hotelero, automotriz, etcétera. Y, para garantizar el cumplimiento de los objetivos académicos, el área académica de nuestra institución da seguimiento y supervisión a las actividades desarrolladas por los estudiantes durante su estancia en estas organizaciones.

Nuestro sistema de enseñanza personalizada consta de cuatro elementos: cursos con número limitado de estudiantes, programa de tutoría académica, programa de preceptoría académica y centros de aprendizaje para el apoyo estudiantil.

En el semestre de Primavera 2018, el promedio de alumnos por sección fue de 24, con el 92% de todas las secciones programadas teniendo un número de estudiantes menor a 40 personas. Al iniciar sus estudios se asigna a cada estudiante un tutor académico quien le apoya en la selección de materias y carga académica semestral a fin de que se maximice la probabilidad de que concluya con éxito sus estudios dentro del plazo especificado en el programa académico correspondiente. El programa de preceptoría académica atiende los problemas que experimentan los estudiantes durante su estancia universitaria a través del acompañamiento personal y atención psicológica en la resolución de problemas académicos o personales que enfrenten. Los centros de aprendizaje con que cuenta la universidad ayudan a los estudiantes con problemas de desempeño académico empleando herramientas para apoyar el aprendizaje auto dirigido. Los centros que se han conformado hasta el momento son: el Centro de Aprendizaje de Matemáticas, el Centro de Aprendizaje de Lenguas y el de Escritura Académica y Pensamiento Crítico; estos centros han dado atención a más de siete mil estudiantes.

Hemos reforzado la interacción intercultural mediante el programa de movilidad estudiantil acordado con más de 250 universidades extranjeras de reconocido prestigio académico. Este programa fomenta en nuestros estudiantes una perspectiva global, un respeto a la cultura de otras naciones y la tolerancia a la diversidad religiosa. En el periodo 2013-2018, más de cuatro mil estudiantes UDLAP participaron en intercambios académicos y hemos logrado una representación permanente de alumnos extranjeros en el campus que alcanza actualmente el 8% de la población total de estudiantes representando a más de sesenta nacionalidades.

La solidez financiera que nos distingue se logró aplicando un proceso colegiado en el cual profesores, personal administrativo y estudiantes participan en Comités de Presupuesto que anualmente establecen prioridades institucionales de gasto e inversión. La participación colectiva de todos los miembros de la comunidad UDLAP en la definición del presupuesto anual de la universidad, es seguida por la discusión y aprobación de los miembros del consejo administrativo de la universidad, la ratificación del consejo empresarial y la autorización final del patronato de la universidad. Este sistema colegiado ha permitido eliminar gastos innecesarios, moderar incrementos de colegiatura, invertir en infraestructura y tecnología, y reducir substancialmente la deuda institucional heredada en 2008.

Los consejos académico y administrativo garantizan la participación de facultad, estudiantes y empleados administrativos en la determinación de la legislación académica y administrativa que rige nuestras actividades cotidianas y determina programas de largo plazo. El consejo empresarial cuenta con la presencia de empresarios independientes y de representantes de nuestros empleados administrativos, facultad y estudiantes, combinación que hace de él un instrumento que garantiza la estabilidad financiera, independencia administrativa y libertad académica ante influencias externas que indebidamente deseasen incidir en nuestro quehacer como universidad laica y de filosofía liberal. Agradezco a todos y cada uno de quienes forman este consejo su infatigable respaldo y apoyo para convertirnos en la mejor universidad que podamos ser.

Aprovecho para dar la bienvenida como el nuevo presidente del Consejo Empresarial al señor Juan Pablo Vega; desde esta nueva actividad será él quien guíe a nuestra institución en la garantía de independencia administrativa y libertad de expresión ante posibles influencias externas que quisieran entorpecer el quehacer de la universidad.

Nuestros programas culturales son referente obligado a nivel nacional y, en algunos casos, a nivel internacional. Con más de 60,000 visitantes nuestro centro cultural Capilla del Arte UDLAP, se ha transformado en uno de los sitios favoritos de las familias poblanas y de los turistas que visitan la ciudad de Puebla. Nuestros Equipos Representativos Culturales muestran el talento de nuestros estudiantes -tuvieron ustedes hace poco una muestra con Isabel cantando el himno nacional-en actividades que incluyen música, danza y teatro, y han realizado actividades artísticas dentro y fuera del campus, atrayendo en estos años una audiencia de más de 170,000 personas, en foros que van desde el Carnegie Hall de Nueva York, hasta la Catedral Basílica de Puebla, así como en espacios culturales en diferentes estados de la república. Un ejemplo de ello es el ahora ya tradicional Concierto de Navidad en el Altar Mayor de la Catedral Basílica de Puebla, que año tras año reúne a más de tres mil personas, quienes disfrutan de un programa musical interpretado por profesores, egresados y estudiantes de la Licenciatura en Música y de otras disciplinas de nuestros programas de Artes y Humanidades.

Equiparable al éxito de nuestro programa cultural es el de nuestro programa deportivo. La priorización de áreas de concentración permitió que nuestro programa sea considerado como uno de los más exitosos entre las universidades de México. Año tras año estudiantes-deportistas demuestran su calidad atlética alcanzando sitios relevantes en todas las competencias en que participan.

Ganar campeonatos es importante, pero más lo ha sido el mantener la consistencia que permite asegurar que todos nuestros programas deportivos tienen equipos que pelean regularmente por los primeros lugares en las competencias en que participan. Más relevante para una universidad como la UDLAP, es el hecho de que quienes conforman nuestros equipos deportivos representativos son jóvenes cuya tasa de graduación supera el 90%, logrando hacerlo en un periodo máximo de cinco años.

Vocación y responsabilidad social son también características de nuestra universidad. En la UDLAP proporcionamos oportunidad a todo joven que demuestre el talento y la voluntad requerida para cursar exitosamente sus estudios con nosotros. Para este fin, hemos desarrollado un programa de becas que otorga ayuda financiera a aproximadamente al 70% de nuestra población estudiantil. Reconociendo este esfuerzo y deseando participar en la formación de los líderes del mañana, un número creciente de empresas colaboran en nuestro programa de becas con lo que hemos creado un programa de asociaciones estratégicas universidad/empresa que se están convirtiendo en relaciones ganar/ganar para nosotros y para dichas empresas, tales como Cinépolis, Televisa, Actinver, Apple y Samsung, por mencionar algunas de aquellas con las que tenemos acuerdos de colaboración.

Iniciado en 2011, el «Programa de Liderazgo para Jóvenes Indígenas» ha respaldado a 174 jóvenes pertenecientes a grupos étnicos tradicionales de México, Centro y Sudamérica, Estados Unidos y Canadá, en su propósito de convertirse en agentes activos en la transformación de sus comunidades. Para atender a las necesidades de personas con discapacidad visual, Fundación Ilumina, Microsoft de México y la UDLAP han desarrollado un «Seminario de capacitación y acreditación en el manejo del sistema Office 2007». Hasta la fecha, 89 personas de diferentes regiones del país han respondido a la convocatoria, 40 de éstas han presentado el examen y 18 han sido acreditadas favoreciendo y obteniendo su inserción en el mundo laboral.

Calidad académica, pertinencia educativa, vinculación empresarial, programas culturales y deportivos, y vinculación social nos han convertido en una de las opciones de educación superior más solicitadas por jóvenes y sus familias en México. Aunque la región de Puebla y Tlaxcala y la zona sur-sureste del país permanecen como las áreas de procedencia de la mayoría de nuestros estudiantes, el semestre de Otoño de 2018 demostró que nuestra universidad ha dejado de ser «el secreto académico mejor guardado de México» ya que el incremento principal de matrícula se dio en alumnos procedentes de la zona metropolitana de la Ciudad de México y de la región centro del país.

Todo esto es lo que hemos hecho y hoy nos enfrentamos a la decisión de la universidad que debemos ser. El panorama que enfrenta la universidad al iniciar 2018 es incierto en muchos frentes. Los valores tradicionales que sustentan el concepto de democracia liberal están bajo ataque en todo el mundo, cuestionando así el valor de una educación de corte liberal. El optimismo registrado en 1989 ante la caída del Muro de Berlín ha sido destruido por los acontecimientos de los últimos diez años. La ilusión de la desaparición de fronteras nacionales, de la integración comercial producto de la globalización y de un mundo en el cual la tolerancia y la seguridad imperarían bajo normas multilaterales, ha sido sustituida por una desilusión producto de la violencia, discriminación y falta de oportunidades presente en muchos países, lo cual condujo al resurgimiento del nacionalismo, el proteccionismo y la intolerancia hacia culturas y religiones diferentes a la propia en muchas partes del mundo. La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, la aparición de regímenes antidemocráticos en Estados Unidos, Europa, Asia y América Latina y el retorno de gobiernos autoritarios en China y Rusia, son ejemplos de ello.

México no ha quedado exento de esta crisis de valores y hoy muchos mexicanos cuestionan el valor de la democracia como forma de gobierno y, por ende, del valor de sus pilares: tolerancia, libertad de expresión, igualdad ante la ley y equidad en las oportunidades para todos los ciudadanos. La violencia desatada por la delincuencia organizada en nuestro país y la incapacidad del gobierno para lidiar con ella, la impunidad galopante que destruye las instituciones de seguridad y justicia, la inseguridad y corrupción que han alcanzado niveles no vistos en la historia moderna del país y la incertidumbre del proceso electoral que estamos viviendo, debilita la credibilidad de las instituciones que deberían garantizar nuestra democracia, agrava el sentimiento de inseguridad acerca del futuro que le espera a nuestra nación y disminuye el valor de una educación liberal entre la sociedad. Lo que está en crisis en México es la certidumbre de la permanencia de las instituciones que nos garantizan democracia y libertad, y la desconfianza entre la mayoría de la población acerca de estas mismas instituciones que deberían sustentar la batalla contra la inseguridad, demostrada esta última por expresiones públicas de quienes buscan la presidencia de la república, representan a la iglesia católica o han hablado, impunemente, de negociar con la delincuencia organizada como el método de solución a la situación de crimen que hoy vive el país.

Algo está muy mal cuando la mayoría de nuestra sociedad acepta que el problema de la inseguridad se corrige con base en negociaciones con delincuentes. Esto refleja que, como ciudadanos, difícilmente tomaremos acción para solucionar el problema que enfrentamos haciendo uso de la ley, refleja también que la sociedad considera que el problema de la impunidad le es ajeno o que es un asunto en el cual no hay nada que hacer.

Deja en claro que, para el grueso de la población, no existe beneficio en tener un Estado de derecho, ni democracia. La muerte de la esperanza transformada en desengaño y amargura pone en peligro la valoración de la libertad individual y de la democracia como valores de vida. En realidad, estas actitudes no deben sorprendernos: en el México de hoy, la incapacidad de proporcionar educación de calidad a todos sus habitantes ha llevado a la mayoría de la población a una realidad de vida, en la cual, la incertidumbre sobre su futuro es superior a la esperanza de contar con una vida mejor.

Haciendo propio el argumento expresado por otros, hemos desacreditando todo aquello que es fundamental para la creación de un sistema político y económico que recompense el trabajo, la innovación y el progreso individual. Un sistema que anteponga el bienestar de la persona y su actividad individual en el centro de la política pública.

La tarea que tenemos ante nosotros, por lo tanto, como universidad, al iniciar este 2018, es muy clara: si en el debate público los empresarios, educadores y líderes políticos no logran tocar la consciencia de la mayoría de la población, respecto a la importancia del Estado de derecho, de la justicia social y de la democracia, como instrumentos de gobierno, nuestra universidad debe impulsar estos valores mediante programas educativos e investigaciones pertinentes que demuestren su validez, así como desarrollar programas de estudio que permitan a la juventud saber defender y aplicar estos valores al término de su estancia en nuestra institución.

Como dijera el gran poeta alemán del siglo XVIII, Friederich Schiller, para cumplir nuestro papel en la sociedad, nuestra universidad deberá combinar el poder de las humanidades –literatura, filosofía, música, arte– con la fuerza innovadora de las ciencias e ingenierías en un sistema educativo que privilegie el concepto de una educación de corte «liberal arts» en la que imperen en la formación de nuestros estudiantes, y en nuestra comunicación hacia la sociedad que nos rodea, los valores de tolerancia, igualdad ante la ley y justicia social.

En los próximos años tendremos que acelerar esta estrategia, al hacerlo, el reto para nuestra comunidad universitaria consistirá en reconocer la fragilidad de la situación económico/social que podría enfrentar México y prepararnos para presiones potenciales que pudieran descarrilar nuestra estabilidad. Para enfrentar esta incertidumbre, exitosamente, sigamos pensando como comunidad universitaria, imponiendo las prioridades del grupo sobre las de los individuos.

En los últimos diez años hemos logrado excelentes resultados con esta estrategia. Hemos obtenido el reconocimiento de la sociedad y de empresas que desean respaldarnos. Hemos incrementado el número de estudiantes que desean venir a nuestra universidad. Nuestra facultad está evaluada como la mejor de instituciones privadas de enseñanza superior en México.

Mantengamos, por lo tanto, la ruta que hemos emprendido con la mirada fija en el objetivo final: hacer de nuestra UDLAP la mejor universidad de México y América Latina.

¡Muchas gracias!

Universidad de las Américas Puebla

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